Si hablamos de Crematorio estamos hablando de uno de los mayores referentes de la música Extrema Nacional, mas aun si hablamos específicamente de Grindcore, estilo que prácticamente fueron de los primeros que se animaron a presentar en vivo. Tras 10 años de inactividad de la banda sus miembros originales vuelven para ofrecer un show en Asbury de Flores el 30 de julio. Sobre este show, la posibilidad de una continuidad de la banda y por supuesto todo su pasado hablamos con Julián Fernández, baterista de la banda.

¿Cómo es que se da esta vuelta de Crematorio después de casi una década?

Bueno, en realidad estamos ensayando en secreto desde hace poco más de un año. Diego venía de un parate con su banda (Devoción) y yo estaba quedándome sin banda luego de la disolución de Cerdo, cuando nos llamó y concertó un encuentro el bajista Hugo, a instancias de Diego. La verdad es que no fue programado el regreso, simplemente nos dimos cuenta que Crematorio fue lo mejor que nos pasó y que nosotros como grupo siempre fuimos muy unidos, cosa que no pudimos lograr luego con nuestros proyectos por separado. También se dio que la escena cambió y que se pueden hacer más cosas y mejores que las que se hicieron en la década del 90. Entiéndase bien: cuando digo que hay más cosas y mejores no me refiero a las bandas, me refiero a que hoy el público está más abierto y a que hay más medios para ofrecer un buen show y difusión. Pero la gran realidad es que regresamos porque sentimos ganas de rememorar esos tiempos; esto va mas allá de que si están volviendo bandas o si la música extrema está cotizando de nuevo en la escena, simplemente queríamos volver.

¿Cuál es la formación actual de la banda?
La formación actual de Crematorio es la original, la que vio nacer el Rostro De La Opresión allá por el `95. Está Diego Godoy en la voz, Hugo Manna en el bajo, Martin Güemes en guitarra y yo en la batería. Si alguno de nosotros no hubiera querido o podido volver al ruedo, simplemente Crematorio no regresaría.

¿Es esta una vuelta para algunos shows (el 30 de julio están presentándose en Asbury de Flores) o retomaran la carrera de la banda?
Esta es una pregunta un tanto delicada, ya que si te dijera que vamos a retomar la carrera, solo estaría hablando de nuestras ganas y no de la realidad. La verdad es que la mitad de la banda se mantuvo inactiva durante estos 10 años, por eso primero hay que ver cómo nos va sobre las tablas el 30, como nos sentimos y cuál es el resultado. Todos esperamos que el 30 sea un nuevo comienzo y que nos pongamos en carrera nuevamente, pero eso solo lo sabremos después del 30…

¿Qué van a estar tocando en la fecha del 30 de julio en Asbury?
El 30 vamos a presentar de manera completa El Rostro de la Opresión y A La Suerte Del Abismo, hasta quizás presentemos algún tema nuevo. Con respecto a fechas, tenemos invitaciones para más de 10 fechas de aquí a fin de año, pero esto solo se decidirá después del 30 de julio.

A principios de los 90s Crematorio formo parte de una camada de bandas que fueron pioneras en tocar música Extrema. ¿Qué recordas de los primeros años de la banda y la escena en la que comenzaron a hacer sus shows?
Uf! Que recuerdos! Los comienzos de la década del ´90 fueron increíbles, estábamos creciendo y junto con nosotros florecía una escena increíble, no solo nacional sino también internacional, donde todavía nos sorprendían las nuevas vertientes del Metal, el Hardcore, el Punk, el Industrial y demás yerbas. Nosotros comenzamos sin siquiera pensar en llegar a tocar en vivo. Creo que siempre fuimos una banda “paso a paso”. Fue un sueño tocar en vivo, luego otro llegar a grabar un demo, tocar en Cemento, ir al interior, luego al exterior, etc. En un comienzo, allá por el ´91 solo podíamos tocar con bandas Punk, que eran los únicos que no nos veían como enfermos mentales, ya que hacer grindcore en esa época era mal visto hasta por el Metalero mas desprejuiciado. Las únicas bandas de Grindcore o Death que existían en esa época, justo antes de que naciéramos, eran SCUD y EXTERMINIO. Los primeros shows de la banda fueron bandas Hardcore y alguna que otra banda de Metal. Era un esfuerzo muy grande poder tocar en show decente, y mucho mas sonar bien, eso fue todo una lucha.

La primera edición discográfica de la banda fue el casete “Terminal, Mundo Social” (Justo en esa época tuve la oportunidad de verlos por primera vez en vivo). ¿Cómo es que les llega la propuesta de editar este casete y como es que lo graban?
En 1992 grabamos un demo (aún hoy inédito) de 4 temas en los estudios San Isidro Records. Con el casetito bajo el brazo, me recorrí las poquísimas rockerias especializadas de Capital y el Gran Buenos Aires, (Excalibur, Stolicnaya, Rock Show, etc.) haciéndoles escuchar Crematorio por primera vez. Pese a que en realidad nadie me debería haber dado bola, varios se interesaron en la propuesta y fue el sello Sick Boy el que nos hizo la propuesta más seria. Debíamos grabar un demo con un poco mas de calidad, y el sello lo editaría. Es entonces que en 1993 entramos en los estudios Entropía y grabamos “Terminal, Mundo Social”, que fue editado por Sick Boy en 1994. Luego, para acceder al contrato discográfico, había que vender unos 1000 casetes, cifra que se duplicó en las ventas.

Mas allá de la música y el sonido de la banda, aun eran pocas las bandas en el país que se animaban a los sonidos extremos del Grindcore, llaman muchísimo la atención las líricas de los temas volcadas a temas sociales y de problemáticas tales como las de los trabajadores. ¿Cómo es que eligen esta temática para las letras?
Ocurre que siempre fuimos conscientes de que teníamos que saber de que hablábamos, es decir, no queríamos contar cosas que ni siquiera sabemos si son ciertas o que son realidades de otra parte del globo. Y nuestra realidad, la de toda la banda, era la realidad del trabajador, del asalariado, del que trabaja bajo relación de dependencia. Y aparte esa realidad toma otro color si lo enmarcamos en la Argentina del siglo 20. Dinamita pura. Y Diego supo plasmar muy bien todo lo que vivíamos y que viven los trabajadores de este país. Paradójicamente, y más allá de la prensa oficialista, las letras de Crematorio tienen mucha vigencia, a más de 15 años de ser escritas.

Con la edición de su primer CD “El Rostro de La Opresión”, Crematorio ratifica que lo que habían mostrado en el casete había sido ampliamente superado con este nuevo material. ¿Cómo fue la grabación y la elección de los temas que formaron parte del disco?
Para ser sinceros, varios temas incluidos en “Terminal...” se re grabaron para “El Rostro De La Opresión”, más que nada porque se merecían ser editados en CD. Y el resto de los temas, creo que surgieron naturalmente, eran la continuación de una manera de componer y hacer letras. Como “Terminal…” vendió muy bien, el sello nos ofreció un segundo contrato discográfico, ya en formato CD con la edición y grabación por cuenta del sello, y también la participación en un compilado (“Plegarias del Horror”). El Rostro De La Opresión se grabo en los estudios Tec-Son y fue quizás una de las experiencias mas interesantes, ya que era la grabación de nuestro primer disco.

Por esas épocas la banda comienza a tener algunas influencias de la música Industrial. ¿Fue algo natural o se busco el acercamiento a estos sonidos?
Fue natural. Dentro de los muchos defectos que Crematorio tuvo y tiene, hay uno del que estamos orgullosos de no tener, y es la necesidad de parecernos a tal o cual banda, o influenciarnos por las modas que nos invaden constantemente. Obviamente no somos prodigios ni inventores de nada, pero al menos se hace muy difícil comparar a Crematorio con una banda en particular. Quizás el Napalm Death de los 90 fue lo más cercano que tuvimos, pero siempre tocamos los que nos salió, lejos de ser o parecernos a la banda del momento. Si lo pensamos más seriamente, nos damos cuenta de por qué no tuvimos éxito…jajajajaja.

¿Por qué se supo poco de la banda tras la edición del CD “A La Suerte del Abismo?
Esta pregunta tiene varias explicaciones. En primer lugar, “A La Suerte Del Abismo” lo sacamos de manera independiente, luego de romper contrato con Sick Boy (Teníamos que sacar un disco por año y “El Rostro…” salió en el 95, ya estábamos en el 97 y ni miras de grabar el segundo CD) así que toda la inversión la hicimos nosotros. El presupuesto no alcanzó para hacer una buena difusión de prensa y distribución, por lo que “A La Suerte…” se conseguía en pocos lugares. Para colmo, el sonido resultante no es mejor que el del “El Rostro…” así que era más difícil de colocar. Y sumado a todo esto, durante el 98 y 2000 viajamos más de 5 veces a tocar a Brasil, donde se vendieron la mayoría de los Cd editados. La verdad es que “A la suerte del abismo” agotó su tirada de 3000 Cd en Brasil y luego no tuvimos más dinero para relanzarlo. Tampoco fue muy bienvenido en el ámbito nacional el cambio musical que mostramos, cosa contraria a lo que ocurrió en Brasil, donde el Cd fue muy bien aceptado por la prensa.

Te pido una opinión de cada una de las ediciones:
“Terminal, Mundo Social”: Fue la bienvenida al mundo de la banda, fue el despertar y por suerte lo hicimos con un demo honesto, sin demasiadas pretensiones, directo y conciso.
“El Rostro De La Opresión”: Es la confirmación de Crematorio como banda, con la misma humildad, sin ser un disco brillante en su sonido o en su edición, por el esfuerzo y las ganas logró posicionarse y trascender, aunque sea un poquito.
“A La Suerte Del Abismo”: Es sin lugar a dudas un disco que mezcla madurez y una gran cuota de locura. Soy consciente de que no nos ayudó el sonido, pero aún hoy encuentro que los arreglos, los temas y las letras podrían haber tenido mucha mas trascendencia si hubiéramos tenido el presupuesto que deseábamos. Sin embargo, y como dijo un amigo, ese disco estaba desfasado con la época, recién hoy es entendible.

¿Cómo ves la escena Metálica nacional, y en particular lo que refiere a la música Extrema y que diferencias ves con la de los 90s?
Hoy veo dos cosas diametralmente opuestas. Las bandas, cada vez mejor, mas profesionales, algunas sorprenden que sean Argentinas, logran sonidos y producciones de alto nivel, con excelente sonido y muy actuales. Pero por otro lado, veo que el soporte que esas bandas necesitan, es decir: sellos, productores, lugares adecuados para shows sigue estando casi como hace 10 años. No puede ser que aún hoy las bandas sigan pagando para tocar, que no haya sellos que editen a las bandas nacionales, y que los productores privilegien lo que viene de afuera y arruinen a las bandas nacionales. Para concluir, a nivel bandas la cosa es esperanzadora. De todas maneras sigo esperando que Argentina ponga alguna banda en el mapa mundial, pero a gran escala.

¿Algo que quieras contar o agregar?
Solamente quiero agradecerles esta posibilidad de difundir algo que para nosotros es parte de nuestra vida. A la gente que siempre nos apoyó, a aquellos que nos vinieron a ver desde parajes desolados, a los que compraron un cd pudiendo simplemente copiarlo, a los que siempre tuvieron buena onda, a los que nos recuerdan, a los que guardaron aquel casete del 94, y a todos los que contribuyeron para que esta vuelta sea realidad. El 30 de julio vuelve una banda agradecida de lo que le tocó vivir y recorrer y que va a dejar una vez mas el alma sobre las tablas. ¡Gracias a todos!.

Nota: HUGO
Respondió: Julián Fernandez