Noche de miércoles en la Ciudad de Buenos Aires. La cita en el cómodo Teatro ND Ateneo se prestaba para una velada de Heavy, Power Metal. El show lo abrieron los locales Renacer con un recinto a medio llenar. Aplausos a la productora del evento por poner una banda que no solo es afín a la visita, sino que es una de las más interesantes en la escena Power local. Gran mérito de esto lo tiene su cantante Christian Bertoncelli quien ya cuenta con muchos logros en su haber (Horcas, Imperio e inclusive como invitado de Azeroth). Estos logros no vienen por que sí. El tipo tiene un gran caudal de voz que lleva la banda para adelante. Arrancaron a las 20:25 con el tema “Lenguas de serpiente” y durante 40 minutos ejecutaron un mas que correcto set basado fundamentalmente en temas de su nuevo trabajo “Hijo Del Viento” como el citado; “Bienvenidos al show”, “El valle de la muerte”, sumado a “Entre la gloria y la traición” de la primer placa y “Guerrero inmortal” de Senderos Del Alma”. El cierre vino con otra nueva, “Ni un solo golpe más” con el respetable aplauso del público que reconoció en Renacer una buena entrada para el plato principal.

A las 21:45 y ya con el lugar colmado irrumpió Jorn en escena con el tema “Road of the cross” de su último album de estudio, Spirit Black. La portada de dicho trabajo fue la que decoraba el escenario en el telón de fondo. Pegadita vino “Shadow people” y “Below”, esta también del referido disco. Hasta ahí la banda sonaba mas que bien, en gran parte debido a la acústica del teatro. Considero que para este tipo de música lugares como el ND Ateneo son ideales. Son bandas como para disfrutarlas más apreciando las cualidades de los músicos relajadamente en vez de llamar al pogo descontrolado. Esto no lo hace mejor ni peor, simplemente es así. Durante “Promises” hubo un problema con la guitarra de Tore Moren, por lo cual la canción se vio interrumpida hasta ser subsanado el problema. Luego de ello todo siguió sin problemas. Resulta complicado a la hora de definir la propuesta del grupo si alguien nos pidiera una recomendación. Por un lado la banda suena bien. Dos grandes guitarristas, el referido Moren y Tor Erik Myhre, repartiéndose solos correctamente. Nic Angileri en bajo y Willy Bendiksen en batería (con solo trillado incluido) son el colchón indicado para que Lande se luzca. Realmente no vamos a descubrir ahora las cualidades de este señor. Basta ver su currículum de infinitos proyectos para comprobarlo. Originalmente volcado mas en la veta Whitesnake/David Coverdale y ahora decididamente para el lado del recordado Ronnie James Dio y es ahí donde reparo. Los teman suenan bien, algunos tienen mas gancho que otros (“World gone mad” en la lista de los que mas), pero la comparación con el querido enano se hace inevitable permanentemente. Desde la entonación, la postura en el escenario, la manera de agarrar la jirafa, la vestimenta, todo. Ojo, hay que ponerse en esos zapatos, cualquier otro mortal haría el ridículo. Queda a criterio de cada uno comprar la propuesta.
El resto del repertorio, siempre basado en los discos de la banda vinieron con “Soul of the wind”, “Black song”, el cover de Thin Lizzy “Are you ready” y el que le da nombre a la placa de 2008 “Lonely are the brave”. Para los bises el merecido homenaje para Dio vino con “Song for Ronnie James”, del disco en el que Jorn tributa al maestro, mas un cover de este, el clásico “Rainbow in the dar”k (en lo personal hubiera escogido algo mas tapado, pero no se puede conformar a todo el mundo) y el cierre final con “War of the World” con la gente coreando hasta el hartazgo e introduciendo parte de la letra del clásico de Rainbow “Man on the silver mountain”. Las luces se encendieron, los noruegos con rostros felices saludaron a la gente de las primeras filas, tirando púas y palillos, mientras de fondo sonaba “We rock” (ya saben de quien).

Comentó: Juan Giudici
Agradecemos a Marcela de Icarus por acreditarnos al concierto